Depurando Ecociudad

EUROPAPRESS

El gobierno socialista de Juan Alberto Belloch decidió el 28 de diciembre de 2012 que la sociedad pública Ecociudad Zaragoza S. A. sería la encargada de llevar los servicios de saneamiento y depuración de las aguas residuales de la capital aragonesa. Ecociudad pasaba así a dirigir las depuradoras de La Almozara y de La Cartuja.

El capital de esta sociedad pertenece en su totalidad al Ayuntamiento de Zaragoza. Pedro Santisteve, como alcalde de la ciudad, es el presidente de Ecociudad. La vicepresidencia está ocupada por la concejala de medioambiente, Teresa Artigas. El resto del Consejo de Administración lo forman varios concejales del Ayuntamiento. Al igual que en el Pleno, Zaragoza en Común también se encuentra en minoría en el Consejo de Ecociudad.

Hasta 2014, esta sociedad de capital púbico pasaba totalmente desapercibida para los zaragozanos y zaragozanas. Sin embargo, a partir de abril de ese año se fue haciendo más visible a raíz de un cambio en la factura del agua. Se dividió en dos. Los contribuyentes empezaron a pagar dos recibos diferentes: en uno, el Ayuntamiento de Zaragoza les cobraba por el suministro de agua y la recogida y tratamiento de las basuras. En el otro, Ecociudad hacía lo propio con la parte correspondiente al saneamiento y depuración de las aguas residuales.

El año pasado, Santisteve llevó a Ecociudad a los juzgados por un supuesto caso de falsedad documental. Los tribunales investigaron un acuerdo entre Ecociudad y la empresa privada Drace, que debía ejecutar ciertas mejoras en la depuradora del zaragozano barrio de La Almozara. Unas mejoras que valían alrededor de 220.000 euros pero que, finalmente, no se llevaron a cabo por no considerarse las más adecuadas para el funcionamiento de la planta. Sin pasar por el Consejo de Administración, el gerente de Ecociudad, Miguel Ángel Portero, firmó un acuerdo diferente. Finalmente, la jueza encargada de la instrucción decidió archivar el caso.

Y ahora, la pelota de Ecociudad le ha rebotado en la cara a Pedro Santisteve. El Ayuntamiento de Zaragoza  aprobó el pasado mes de febrero crear una comisión de investigación que estudie la gestión de la sociedad de depuración de aguas por parte del gobierno de Zaragoza en Común, así como los motivos que llevaron al primer edil a denunciar al gerente de Ecociudad. La moción, presentada por PP, PSOE y Ciudadanos, también exigía la comparecencia del alcalde. El partido del Gobierno votó también a favor de la comisión, con la condición de que no solo se les investigara a ellos, sino que el caso se retrotrajera a la época de Belloch. Petición a la que el PSOE ha contestado que de ninguna manera. La concejala socialista, Lola Ranera, informó de que entre los grupos ya se había establecido que no habría más comparecencias.

De esta forma, la comisión de investigación comenzó su andadura el 5 de abril. Declaraciones de unos y otros y cruces de acusaciones que todavía no han llegado a su fin.

En su intervención en la Comisión de Investigación, el alcalde de Zaragoza, además de responder a las preguntas de los grupos municipales, señaló que no le “ve sentido”  a la existencia de Ecociudad debido a su “ineficaz funcionamiento”. Por todo esto, ha pedido su disolución y “recuperarla para el Ayuntamiento”.

Estas declaraciones pronto tuvieron su respuesta. El popular Sebastián Contín, criticó que “tenemos un alcalde amnésico que no recuerda ni siquiera lo que hizo antes de ayer”. En la misma línea, el portavoz adjunto de Ciudadanos, Alberto Castañal, dijo del alcalde que “no se ha tomado en serio la comisión de investigación” y lo acusó de “echar balones fuera”. La ciudadanía de Zaragoza todavía tendrá que esperar para esclarecer las dudas que rodean Ecociudad.

Sergio Marín

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