CRÓNICAS HABLADAS, Feria taurina del Pilar 2017

Fabián Simón

Acabada nuestra feria llegan las tertulias de bar, las crónicas habladas y las “charradas” muleta en mano.

Nos sentamos después de torear de salón. Lo hemos cogido con muchas ganas después de muchos días de toros.

Dani y Fran sueñan con ser toreros, Rafa y Juan debutan hoy, nuestras chicas Paola, Leire, Pilar, Elena y Rocío pegan los últimos lances al viento y Pedro, Paco, Edu, Nacho, José Ramón o Alí terminan de plegar los “chismes” de torear. En Mar de Nubes hay aficionados y aspirantes a torero.

La cosa empieza rápido, le dice Fran a Carmelo: “¡Mira así fue el natural de Talavante!”, a lo que contesta César (que siempre viene después de la clase física) “Sí, esa tanda fue cumbre”.

Ya está el lío armado. Unos sentados en su capote y otros en el estribo de la plaza de toros de Alagón, desgranamos poco a poco una feria recién terminada.

Nos acordamos, como no, de una impropia charanga, de los gritos a destiempo, del ambiente futbolero y de las concesiones poco habituales en una plaza de la categoría de La Misericordia. Sin lugar a dudas, todos llegamos a la conclusión de que no deben repetirse. En el toreo, y en la vida, la colocación es importantísima. Saber dónde estás, cómo y porqué.

Los toros son una fiesta, pero no un vulgar juego de gritos y gin-tonic. Cada cual lo vive a su manera, pero siempre en la línea de respeto y distinción que el toreo siempre ha marcado.

Hablando de respeto sale el tema de los gustos sobre toreros y cada uno saca a relucir el suyo. Tras el debate coincidimos en que si te cruzas con un torero, uno de verdad, si llevas sombrero, te descubres.

¡Oye!, dice José: “El que este año ha estado sensacional es Paco Ureña, y aquí el día del Pilar siguió en esa línea”, a lo que José Ramón contestó que le encantó su forma de colocarse y su pureza con la corrida de Bañuelos.

Miguel en ese momento se traslada al primer día de feria y nos habla de la bravura de Palmero y de sus hermanos: “Porque a mí me encantó el primero y el tercero de la buena novillada de Los Maños”, apostilla José Manuel, Jorge Isiegas ese día estuvo muy entregado a pesar de estar convaleciente, comentan también.

Hablando un poco de todo, me acuerdo yo de Enrique Ponce y de Cayetano Rivera . ¡Menuda tarde de toros! Hubo de todo el día 11 con una corrida que tuvo muchas teclas de Juan Pedro. Ponce vino a Zaragoza medio lesionado pero pareció que estaba empezando la temporada en Olivenza. Fresco, tras mil años delante de los toros. Y tiene cuerda para otros mil. Y Cayetano nos hizo vibrar con su entregada expresión torera, que le costó una fuerte cornada que cambió por la salida a hombros bajo la atenta mirada de Goya.

Dani nos contó que cada día iba al hotel de los toreros con su madre a verlos de cerca. Para estar cerca de sus sueños. Ilusionado, dice que Román lo llevo con él a la habitación y le firmó una foto. Y que Ginés Marín le regaló una muleta. Nos la enseñó a todos súper orgulloso –”Mira, la estrenó en Sevilla”. Al hilo de eso, recordamos lo firme y torero que estuvo Román con la seria corrida de Margé y la torera actuación de Ginés cerrando la temporada de su vida.

Nacho dice ahora: “Lo que sí, este año ha hecho un tiempo buenísimo. No se recordaba una feria así”, A lo que contesta Pilar “Y un montón de gente ha acudido este año a los toros ¡151.000 personas han dicho! Y luego dicen que los toros no interesan”, concluye.

Menudo quite hizo Roca Rey, por ganoneras. Y qué valiente es ese torero, comenta Ángel por otro lado.

Álvaro, que es un nuevo alumno que solo tiene 9 años, nos dice que Juan José Padilla es su ídolo y que fue a verlo salir por la puerta grande con Ginés el día 14.

A Mario, que es el hermano de Dani, le gustan mucho los caballos y nos dijo que Pablo Hermoso de Mendoza formo un lío y salió por la puerta grande, y que Mario Pérez Langa estuvo sensacional a su lado.

Otro que llamó la atención en el día de la alternativa de un valiente y capaz Leo Valadez, fue José Garrido, que se fajó con el toro más encastado de la feria, un sobrero de Lagunajanda con fuelle para medio escalafón. Le plantó cara y se llevó una oreja y otra cornada.

Hubo novillos con clase de Adelaida Rodríguez y algún toro bravo en la corrida de García Jiménez.

De repente, hubo un paréntesis que rompió Roberto. Lo que a mí no me ha gustado nada es que no hayan contado con ningún torero de la tierra. En todos sitios se les apoya y aquí tenemos ganas de verlos, Tienes razón, dijo Pedro. Además de ausencias importantes como las de Morante de la Puebla, José María Manzanares, Ferrera o El Juli, que siempre se les echa en falta si no están.

Se hace la hora de comer y poco a poco dejamos en silencio nuestra plaza entre recuerdos toreros que dan forma y vida a nuestra pasión. La de Mar de Nubes, abrirá de nuevo el martes, mientras La Misericordia dormirá durante el invierno aguardando naturales hondos, verónicas hundidas, ovaciones emocionadas y embestidas entregadas que hagan rugir su alma, y la nuestra.

Miguel Cuartero, novillero

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