Crisis interna y externa de Donald Trump

La victoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comienza a causar estragos. Trump ganó las elecciones por medio de mensajes escuetos, pero trascedentes. Al grito de “America First”, lo que supone convertirse en un país egocéntrico, de una política exterior más individualista y práctica, consiguió seducir a sus votantes.

Donald Trump contra sus diplomáticos

Donald Trump está imponiendo su voluntad para hacer realidad los objetivos que prometió durante la campaña electoral. El programa del presidente está iniciando un proceso demoledor para ejecutar importantes recortes en programas e instituciones de la política exterior.

El secretario de Estado, Rex Tillerson, un hombre sin experiencia en el sector público, va a tener que recortar los fondos de su ministerio casi un 30%, además de despedir al 9% de la plantilla, lo que supone el desamparo de 2.300 empleados diplomáticos y civiles de todo el mundo. Ante el caos que estaba ocasionando estas medidas entre la población y los trabajadores, Tillerson explicó: “Sé que un cambio así es realmente estresante para mucha gente. Puedo prometeros que, una vez esto se haya acabado, vais a tener una carrera mucho más satisfactoria y gratificante”. Aun les tendrán que agradecer el despido.
A pesar de que se considere que Estados Unidos es una de las potencias más poderosas, el país americano también va a privar al resto del mundo en economía y protección. Washington plantea recortar un tercio a la ayuda al desarrollo y dar 1.000 millones de dólares menos a la ONU, Organización Internacional que promueve el desarrollo sostenible y el mantenimiento de la paz mundial. Cabe recordar el reciente abandono del país del Tratado de París, que exigía medidas para evitar el cambio climático. De nuevo, Rex Tillerson pareció autoprotegerse y defender lo indefendible: “A medida que pasa el tiempo, habrá menos conflictos militares en los que Estados Unidos estará directamente implicado”.

Continúa empeorando la situación entre EEUU y Corea del Norte

Misiles, ensayos bélicos, armas nucleares, amenazas… hacen inevitable la tensa situación que existe entre Estados Unidos y Corea del Norte, y que cada vez afecta más al resto de los países del mundo. La muerte del estudiante estadounidense Otto Warmbier, que estuvo preso en Pyongyang y fue repatriado en coma, ha agravado más el conflicto intelectual.

La agencia oficial de noticias del país comunista ha comparado al presidente republicano Donald Trump con Hitler, además de relacionar su discurso con el “nazismo del siglo XXI”. El principio “America First” apunta a la dominación mundial a través de medios militares, como fue el caso con el concepto de ocupación mundial de Hitler”, dijo la agencia de prensa. Consideran que Trump está aplicando una técnica de “dos naciones” para justificar la represión y dividir a los ciudadanos estadounidenses en dos categorías: amigos y enemigos.

Junto a estas descalificaciones, se sumó la recibida hace una semana, puesto que la agencia le calificó de psicópata. A pesar de esto, es reconocido el afán norcoreano de insultar a presidentes que consideran enemigos.

Ana Calvo Garcia

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