Cinco muertos en un atentado del ISIS en el centro de Londres

Casi doce años después de los atentados de julio de 2005, Londres vuelve a vivir en primera persona el terrorismo radical islamista. El pasado miércoles un individuó atropelló a numerosas personas con un todoterreno en el puente de Westminster, para posteriormente dirigirse a las inmediaciones del Parlamento, donde fue abatido tras asesinar con arma blanca a un policía. Las consecuencias de su ataque, cuatro víctimas mortales (además del terrorista) y medio centenar de heridos, algunos de los cuales siguen en estado crítico.

Los hechos

Eran las dos y media de la tarde cuando el terrorista Khalid Masood –de nacimiento Adrian Russell Ajao- llevó a cabo su acometida. Masood condujo un todoterreno Hyundai Tucson por la zona peatonal del Puente de Westminster, arrollando a su paso a decenas de personas. Se trata de uno de los puentes más conocidos y concurridos de la ciudad, ya que conecta lugares tan emblemáticos como el Big Ben, la Abadía de Westminster o el London Eye.

Fue durante el recorrido por el puente donde el atacante provocó la mayoría de víctimas, incluida Aysha Frade, de origen español, que fue atropellada por un autobús cuando intentaba escapar de la ruta del todoterreno del terrorista. Una mujer rumana corrió más suerte y pudo salvar su vida saltando al Tamésis, donde pudo ser rescatada. Entre los heridos más graves se encuentran dos escolares franceses.

Tras cruzar el puente, el terrorista estrelló su coche contra una valla del parlamento y se dirigió a uno de los jardines que lo rodean. Ahí asestó una puñalada mortal al policía Keith Palmer, que se encontraba desarmado. Fue entonces cuando otros agentes abatieron a tiros al atacante. Algunas personas, incluido el diputado conservador Tobias Ellwood, se acercaron a intentar reanimar a Palmer, pero nada pudieron hacer por salvar su vida.

El atentado movilizó un inmenso dispositivo policial y sanitario, incluyendo un helicóptero medicalizado. Lugares de interés turístico como el London Eye o el propio Westminster Bridge fueron cerrados al público. El parlamento, que acogía en esos momentos la sesión de control, quedó cerrado con los políticos y periodistas en el interior durante horas, la primera minestra Theresa May fue evacuada de urgencia.

Reacción e investigación posterior

El ataque ya ha sido reivindicado por ISIS, y poco a poco se revelan más datos sobre el autor de los hechos. Khalid Masood había cambiado su nombre de nacimiento y se había convertido al islam hacía pocos años. Era un viejo conocido de la justicia por haber cometido multitud de delitos de violencia o tenencia de armas, pero nada de terrorismo. Sin embargo, Masood se encontraba vigilado por la inteligencia británica por sus vínculos extremistas.

Al menos nueve personas han sido detenidas por su supuesta relación con el atentado. Las detenciones se han producido en Birmingham, la segunda ciudad más grande de Reino Unido y la que cuenta con mayor número de musulmanes, donde residía el atacante. Las autoridades afirman que Masood actuó como un lobo solitario y la policía científica investiga minuciosamente el lugar de los hechos en busca de indicios.

Además de las múltiples muestras de apoyo de los londinenses en el lugar de los hechos, y los gestos de personas de todo el mundo a través de redes sociales, numerosos mandatarios internacionales se han sumado a las condolencias y han ofrecido el máximo apoyo al Reino Unido, como Barack Obama o Mariano Rajoy. Sin embargo, y como es habitual en este tipo de situaciones, hubo quienes intentaron usar el atentado como pretexto para fomentar actitudes xenófobas.

El Gorbierno Británico ha decidido mantener el nivel de alerta antiterrorista en 4/5, el mismo vigente en España, aunque circulaban bulos por Whatsapp de una subida al nivel 5 (el máximo). Toda Europa experimenta altos grados de alerta antiterrorista: Bélgica de 3/4, Dinamarca de 3/5 y Francia mantiene el “estado de urgencia” desde los atentados de noviembre de 2015.

La primera ministra británica, Theresa May, habla en el exterior del 10 Downing Street, en el centro de Londres, el 22 de marzo de 2017, tras el atentado.  AFP PHOTO / POOL / RICHARD POHLE / AFP / Getty Images)

Precedentes

Europa lleva sufriendo tragedias de ésta índole desde hace más de trece años. El 11 marzo de 2004, 192 personas morían en Madrid por las explosiones producidas en diferentes trenes de la red de Cercanías, el ataque fue reivindicado por Al Qaeda. En 2012, un simpatizante de la misma organización mató a siete personas en Toulouse, incluidos varios niños. Posteriormente, en 2014, un radical asesinó a cuatro personas en un museo judío de Bélgica.

Meses después, en enero de 2015, 16 personas perdían la vida en París en dos ataques de ISIS y Al Qaeda, destacando el asalto a la redacción de la revista satírica Charlie Hebdo. Al mes siguiente, dos personas fallecían en otro atentado en Copenhage, y en noviembre el terror volvía a Paris, donde un grupo armado del ISIS asaltó la sala Bataclan asesinando a 130 personas. Justo un año antes del atentado de Westminster, 32 personas morían en Bruselas en un ataque del ISIS al aeropuerto y red de metro de la ciudad.

En julio de 2016, un soldado de ISIS cometió otro atentado basado en el atropello con vehículo, cuando un camión embistió a una multitud en Niza, asesinando a 86 personas. La mima técnica se usó en Berlín el pasado diciembre para arrollar mortalmente con un camión a 12 personas. Turquía también ha sido víctima de numerosos ataques terroristas en los últimos años, destacando el atentado del pasado mes de junio en el principal aeropuerto de Estambul, que produjo 41 fallecidos.

Además, Reino Unido no es la primera vez que presencia atentados islamistas radicales. En mayo de 2013, el sargento Lee Rigby fue asesinado por dos individuos en Londres al grito de “Alá es grande”. Anteriormente, el 7 de julio de 2015, un atentado de Al Qaeda contra la red de transporte londinense causó 56 muertes y 700 heridos.

Ignacio López Soláns

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *