Chaves y Griñan se sientan en el banquillo de los acusados

Los 22 ex altos cargos de la Junta de Andalucía, entre ellos los expresidentes socialistas Manuel Chaves, y José Antonio Griñán, sentados en la sala de la Audiencia de Sevilla donde se realizó el juicio. EFE: Julio Muñoz

El juicio de los ERE celebró el 13, 14 y 15 sus tres primeras sesiones en la Sección Primera de la Audiencia Provincia de Sevilla, donde se realizaron la lectura de sus textos. La tercera sesión se limitó a la lectura de los escritos de las acusaciones y las defensas. Tras el parón navideño, el juicio se retomará el 9 de enero con las cuestiones previas.

Dos expresidentes andaluces, Griñán y Chaves, y otros 14 ex altos cargos de la Junta de Andalucía se sentaron en el banquillo de los acusados el 13 de diciembre para tratar la primera de las múltiples piezas que componen el caso. Lo hicieron casi siete años después de que la jueza Mercedes Alaya iniciara las diligencias previas, en enero de 2011. Anticorrupción pide seis años de cárcel y 30 de inhabilitación para Griñán, acusado de prevaricción y malversación. Para Chaves, solicita diez años de inhabilitación por prevaricación.

Las tres sesiones estuvieron envueltas en el procedimiento, sin grandes sorpresas. A partir de ahora, la justicia comienza a establecer el grado de culpabilidad de cada uno de los acusados tras la conclusión realizada después de las instrucción de la causa. Es decir, que entre 2000 y 2011 se “implantó y mantuvo” desde la Junta de Andalucía un procedimiento para “eludir” mecanismos de control y repartirse “discrecional o arbitrariamente” partidas presupuestarias destinadas inicialmente a ayudas laborales y a empresas. La jueza Alaya ya concluyó  en 2015 que este reparto reportó al PSOE de Andalucía “réditos políticos y electorales”.

La lectura de la segunda acusación fue la que mayor incomodidad despertó entre los acusados. Los planes eran distintos. Los dos letrados del PP y los de Manos Limpias decidieron leer buena parte de su escrito que debía haber sido leído en otro turno. En él incluían el delito de asociación ilícita, es decir, como una “trama”. En ese momento, los acusados pidieron a sus abogados que solicitaran contrarrestar.

En definitiva, las tres primeras sesiones estuvieron caracterizadas por la desorganización y la cuestionable previsión de las sesiones. Solo la reaparición de la jueza alaya durante unos minutos despertó un mayor interés.

Tensión en el parlamento andaluz

La sesión plenaria del parlamento andaluz se volcó con el comienzo del juicio, creando unos de los plenos más tensos de los últimos meses. La oposición centró sus intervenciones en recordar al actual Gobierno andaluz el pasado de su partido. Sin duda, el momento más tenso llegó cuando Juanma Moreno, presidente del PP, acusó a Susana Díaz de “matar a Chaves y Griñán” usando palabras textuales: “Usted ha matado a Chaves y Griñán. Y no lo digo yo, lo dijeron ellos mismos: Pepe, Susana nos ha matado, es como si nos hubiera clavado un puñal”. Díaz se vio rodeada ante estas palabras y respondió en un tono enfadado y alterado pidiendo “respeto” a Manolo Chaves y Pepe Griñán, “dos personas honestas y decentes”.

También hubo reprimendas entre Díaz y Teresa Rodríguez, coordinadora regional de Podemos. “Una ardilla puede ir de Huelva a Almería sin pisar el suelo saltando de caso en caso de corrupción”, le espetó Rodríguez a Díaz. La líder socialista andaluza respondió: “Usted no es más honesta ni más decente que yo”.

Miguel Nadal

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *