Cataluña reactiva un proyecto de trasvase del Ebro

Miguel Ángel García

La Generalitat de Catalunya ha recuperado una orden del ministerio que autoriza a la comunidad a transferir 0,62 hectómetros cúbicos de agua a 31 municipios de Cataluña, algunos de ellas no pertenecientes a la cuenca del Ebro. El plan, que toma unas profundas raíces desde hace siete años, ha despertado el debate entre Aragón y Cataluña. Al parecer, el gobierno catalán ha cambiado su postura. Desde años atrás, los partidos catalanes siempre han mantenido su oposición a un trasvase del Ebro hacia el Levante, pero el plan que ahora reclaman sería muy similar jurídicamente a la cuestión del Levante.

Una de las primeras medidas tomadas por Zapatero a su llegada al gobierno en 2004 fue derogar el trasvase del Ebro a la Comunidad Valenciana, Murcia y Almería. Todos los partidos, incluso el PP, siempre a favor de los trasvases, se posicionaron finalmente en contra del cualquier trasvase del Ebro. Años más tarde, en 2010, el gobierno catalán volvió a reclamar el trasvase.

En aquel momento, el Gobierno de Aragón, presidido por el socialista Marcelino Iglesias, se mostró favorable al trasvase. Ahora, su compañero de partido y presidente de Aragón, Javier Lambán, tratará de tumbar esta orden aprobada hace siete años. Desde el gobierno aragonés, insisten que la cantidad de agua reclamada no es lo que les molesta, sino la cuestión jurídica del tema. La ejecutiva autonómica defiende que aquella concesión de 2010 ya está caducada al ser aprobada en unos años en los que el agua escaseaba en las cuencas internas catalanas.

Por otro lado, el gobierno nacional central ha dado su voto favorable al plan de gestión del distrito de la cuenca fluvial de Cataluña para el año 2016-2021, que permitiría el trasvase reclamado por el gobierno catalán. Por su parte, los populares aragoneses no dieron la aprobación favorable a este plan. De hecho, el nuevo presidente del PP en Aragón, Beamonte, manifestó en la clausura del 13 Congreso Regional su oposición a “resucitar” el trasvase a municipios fuera de la cuenca hidrológica del Ebro.

Un equipo técnico para frenar el trasvase

El Gobierno de Aragón ha puesto en marcha un equipo técnico encargado de ejecutar iniciativas contra el trasvase del río Segre, uno de los afluentes del Ebro, a las cuencas catalanas. Así lo comunicó Joaquín Olona, consejero de Desarrollo Rural y sostenibilidad del gobierno de la comunidad tras la reunión del consejo del gobierno. Olona hizo referencia a los artículos 19.3 y 72.3 del Estatuto de Autonomía, que obligan al gobierno de la comunidad a procurar la no realización de trasvases de agua desde cuencas de las que forma parte de la Comunidad Autónoma. Olona también puntualizó que no son cuestiones subjetivas.

Europapress

El último trasvase

En la actualidad el Ebro cuenta con ocho trasvases externos a otras cuencas. El más reciente es el trasvase al Campo de Tarragona, conocido como el minitrasvase del Ebro. Fue aprobado en 1981 y, en teoría, el caudal que lo compone procede del agua ahorrada con la modernización de los canales del Delta. De esta manera se pretende abastecer la zona industrial y urbana de la zona. Anualmente se conceden 126 hectómetros cúbicos, aunque suelen consumirse entre 60 y 80.

Duras acusaciones entre partidos

Los populares aragoneses no han tardado en mostrar su rechazo al trasvase. “El pecado original proviene del propio Partido Socialista”, dijo uno de sus diputados criticando que las mismas caras de entonces (en referencia al plan de 2010) habían cambiado su postura ahora. Es por ello que el grupo popular ha considerado exigir credibilidad a la hora de abordar el tema.

Desde el PSOE, uno de sus diputados ha atribuido la culpa a las reformas del gobierno central: “Hay que recordar que el gobierno central y sus representantes en la comisión del agua votaron a favor del plan de las cuencas internas de Cataluña, el que permite el problema del trasvase que estamos ahora debatiendo”. “El trasvase lesiona claramente los intereses de Aragón y de la cuenca del Ebro”, sentenció en una rueda de prensa tras la Cortes autonómicas.

CHA ha sido uno de los pocos partidos que siempre ha mostrado una oposición firme a cualquier trasvase del Ebro. Carmen Martínez, diputada de CHA en las Cortes, ha llamado a la unanimidad haciendo alusión a la doble postura de los populares: “Pedimos a todas las fuerzas políticas que todo lo que se defiende en Aragón se defienda fuera de Aragón”.

Miguel Nadal Barón

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