«Cartas desde el maltrato» de Roberto Martínez Guzmán

Los episodios referidos a la violencia de género que saltan a los telediarios nos siguen estremeciendo pues parecen no acabarse jamás. Sus diferentes manifestaciones aterran: desde la violencia física continuada, hasta el asesinato; desde un asalto en la calle, hasta la lamentable noticia de que un maltratador ha acabado con la vida del pequeño de su víctima provocando el mayor dolor que puede sufrir una madre. Frente a esto, vemos también muchas voces alzadas en contra de esta lacra (todas ellas loables). Tan solo es necesario acudir a los comentarios de una noticia de este tipo para encontrar cientos de personas solidarizadas con las víctimas y con la lucha que se opone a estos viles asesinatos. Además, no pocos son los esfuerzos realizados por diferentes colectivos sociales para concienciar a la población del perjuicio que esta enfermedad causa en nuestra sociedad. No es de extrañar que con esta situación en primera plana de la vida política, ya que no es un episodio aleatorio sino que deben tomarse medidas, y social, dado que a todos nos concierne,  encontremos un reflejo de estas situaciones en la literatura.

Si desean conocer las entrañas de la violencia doméstica o mostrar los efectos de la misma a alguien que no se encuentre solidarizado con la causa, es indispensable la lectura de Cartas desde el maltrato, de Roberto Martínez Guzmán. Esta obra presenta un conjunto de 256 cartas que componen el diario completamente real de una mujer que sufre la violencia de género. Tales cartas nos narran la historia de Montse, quien vivió todo un calvario durante los años 2006, 2007 y 2008 sometida a la violencia por parte del que era ya su ex-marido. Superada la afrenta y como pareja del escritor, hacen público este diario sin ningún tipo de censura (con el único filtro de la corrección de tipo ortográfico). De esta manera, aúnan esfuerzos: ella aportando su historia y él su talento para la novela creando esta producción que cuenta con las cartas originales y una serie de contextualizaciones ofrecidas por el autor para que comprendamos en qué entorno se desarrollan los acontecimientos. Cuenta la obra además con una Introducción y un Epílogo final que plantean un punto de vista esencialmente crítico respecto a las duras situaciones que la víctima va viviendo a lo largo del transcurso del libro.

El impacto que genera esta historia radica en que se es consciente desde el principio de que todo lo contado es absolutamente real. Acompañamos a la víctima en su día a día sintiendo una profunda preocupación por ella y sentimos su incertidumbre de no saber cuándo se dará el próximo episodio o de qué gravedad será este. Por ello, la lectura de esta historia no deja a nadie indiferente. Por otro lado, además de presentar el núcleo de tan terrible situación la novela nos muestra cómo se ambienta la misma en un entorno social y familiar. Es sorprendente también cómo queda reflejada la escalada de violencia por parte del maltratador, que comienza siendo psíquica y termina siendo física y sexual. Así pues, se puede sentir el terror de la víctima entendiendo con mayor profundidad las decisiones de una mujer en tal deplorable situación y la fuerza con la que Montse tiene que contar para salir de ahí. Se trata de algo que la mera mención de la noticia no nos proporciona y que facilita un ejercicio de empatía, cosa que nos permitiría tener la suficiente sensibilidad para cuidar nuestras palabras a la hora de juzgar la manera de actuar de una víctima.

Se trata de la primera obra del autor, que gozó de gran éxito inmediato. Guzmán también cuenta con otras obras como Siete libros para Eva Muerte sin ressurección. Pese al tiempo transcurrido desde la primera publicación, no se debe dejar de recomendar esta obra literaria tan necesaria en estos momentos. Sin duda, la manera de acabar con los problemas de carácter social radica en la educación y concienciación, este es el campo de batalla en el que se debe combatir para evitar que situaciones como las de esta obra se repitan de nuevo. Algo que sigue siendo absolutamente necesario en unos tiempos en los que las estadísticas siguen reflejando un aumento de víctimas junto con los delitos de este tipo asociados a los más jóvenes para quienes la lectura de esta obra (aunque muy impactante) puede resultar de vital importancia moral. Por ello, lanzo esta recomendación para seguir releyendo tan impactante historia y ruego que usted, estimado lector, la comparta; ya sea con sus hijos, con sus alumnos, con sus compañeros de trabajo o familiares. Que todos sepan cómo la violencia puede ser íntimamente reflejada en Cartas para el maltrato.

Cristina Gimeno Calderero

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