Bruselas presenta el presupuesto de la UE con aumentos en seguridad y recortes en agricultura

Presidente UE Juncker
El presidente Jean-Claude Juncker, durante la presentación del presupuesto de la UE // Comisión Europea

Bruselas presentó esta semana el presupuesto de la Unión europea hasta 2027, el primero sin Reino Unido. El área de defensa y migración salen reforzados, mientras que la política agraria sufre recortes. La propuesta, de 1.357 billones de euros, representa un 1,11% del PIB combinado frente al 1,03% actual. La ausencia de Reino Unido implica una ausencia de ingresos de 12 mil millones al año desde 2020. Dada esta cifra, se esperaba que el presupuesto fuera más bajo que el anterior. Sin embargo, las cuentas han variado al alza.

Los recortes llegan de la mano de la Política Agraria Común (PAC) y de la Política de Cohesión. Siguen siendo las partidas que reciben la mayor parte del presupuesto (en torno al 70%), pero se establece un recorte del 5%.

Los fondos para el control de fronteras y migración, seguridad y defensa, juventud, investigación y transformación digital son los beneficiados. Las partidas de investigación y desarrollo se incrementan en un 50%, llegando a los 100.000 millones. Igualmente, las partidas para la transformación digital se multiplican por 9, llegando a los 12.000 millones. También destacan migración y Juventud, que duplican sus fondos, y control fronterizo, que aumenta sus cuentas en un 40% hasta los 4.800 millones.

En la presentación de las cuentas en el Parlamento Europeo, el presidente de la Unión Europea, Jean-Claude Juncker, señaló las variaciones: “Es un presupuesto que establece una intersección entre políticas modernas existentes, como la de cohesión y política común, que siguen siendo importantes, con nuevas prioridades, como la protección fronteriza, la economía digital, la investigación, la innovación y la defensa europea”. Respecto a las partidas recortadas, Juncker ha defendido que “no es una rebaja masiva”.

Por primera vez, los presupuestos europeos introducen un mecanismo para ligar la recepción de los fondos comunitarios al respeto al Estado de Derecho. Esta medida ha sido interpretada como un claro mensaje para países del este como Polonia y Hungría, dado su rechazo a cumplir las políticas europeas en materia de refugiados. Mediante este apunte, la Unión Europea podría suspender o reducir el acceso a los fondos a los países de manera proporcional a la gravedad de sus incumplimientos con las normas del Estado de Derecho.

Respecto a la posición de España en los nuevos presupuestos, en los de 2014-2020 tenía asignados 45.000 millones en subsidios de PAC y 37.400 millones para las comunidades autónomas. La asignación por Estados de los nuevos presupuestos no ha sido publicada todavía. No obstante, el secretario de Estado de Presupuestos, Alberto Nadal, avisó en enero que España se convertiría en contribuyente en los nuevos presupuestos: tendrá que pagar a las arcas europeas más dinero del que recibe. Hasta ahora siempre había sido beneficiario.

Reproches a los presupuestos

Las negociaciones de los presupuestos no serán fáciles. Varios Estados miembros han mostrado su descontento con la propuesta de cuentas. El primer ministro holandés, Mark Rutte, ha criticado que la Comisión Europea “no puede pedir a los contribuyentes que paguen el Brexit”. Dinamarca y Austria se han sumado a la protesta. El primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen, ha defendido que “una UE más pequeña debe significar un menor presupuesto”. Además, el canciller austriaco, Sebastian Kurz, se unió a las declaraciones de Rasmussen sobre la incoherencia de que los contribuyentes “paguen el Brexit”. En ese sentido, se auguran unas duras negociaciones durante los próximos meses.

Desde el Gobierno alemán tampoco han sido receptivos con la propuesta. Los ministros de Exteriores y Economía, Heiko Mass y Olaf Scholz, han emitido un comunicado conjunto advirtiendo de que la propuesta “aumentará considerablemente” la carga financiaría del país; en 10.000 millones más. “Estamos dispuestos a cumplir con nuestras responsabilidades para fortalecer la UE, pero ello requiere un reparto justo de la carga entre los Estados miembros”, han defendido Mass y Scholz.

Miguel Nadal

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