Autogolpe de Estado en Venezuela

La situación de Venezuela se desgasta cada vez más. Tras la censura y el régimen impuesto durante toda la presidencia de Nicolás Maduro, el actual presidente de la República Bolivariana de Venezuela complica el futuro del país con un autogolpe de estado. La oposición venezolana acusó el pasado jueves 30 de marzo al presidente Maduro de llevar a cabo un Golpe de Estado, después de que el Tribunal Supremo, que está controlado por el chavismo, retirara las competencias al parlamento, con mayoría opositora. El presidente de la asamblea, Julio Borges, declaró que “Nicolás Maduro ha organizado un golpe de Estado”. Además, pidió al Ejército que rompa su silencio ante la “ruptura del orden constitucional”. El periódico español El País afirmó que el verdadero legado del presidente Nicolás Maduro y del chavismo ha sido convertir a Venezuela en un país aislado, con presos políticos y una economía completamente destruida.

La Asamblea Nacional aprobó una resolución en la que condena el “golpe de Estado” contra el Poder Legislativo que habrían perpetrado el presidente Nicolás Maduro con la colaboración del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Además, el parlamento venezolano aprobó el pasado 5 de abril un procedimiento para la destitución de 7 magistrados del TSJ por tener “responsabilidad en la ruptura del orden constitucional” del país. Por su parte, Nicolás Maduro ha impuesto medidas violentas para evitar cualquier tipo de represalias o defensa contra el Tribunal Supremo de Justicia. Venezuela está sufriendo la represión chavista tras este autogolpe de Estado. Por medio de balas, gases lacrimógenos y perdigones de goma disuelven cualquier tipo de manifestación en contra de este ataque al país. El dirigente opositor Henrique Cabriles denunció esta acción: “En un país donde no hay alimentos, sí hay bombas lacrimógenas. La mayoría de las medicinas en Venezuela son importadas y mientras no hay dólares para medicamentos, sí hay para bombas lacrimógenas”. A pesar de todo, el jefe de Estado venezolano dice que la situación está bajo control, pero Caracas volvió a vivir escenas de máxima tensión en las calles y entre sus ciudadanos.

Julio Borges declaró que el golpe de Estado se trata de un hecho real, y que continúa hoy en día. “El  golpe de Estado es contra todo el pueblo venezolano, por eso la lucha es de todo el pueblo, para recobrar sus derechos y su Constitución. Esa es la resistencia que estamos haciendo acá. El mundo debe saberlo, debe apoyarnos. Seguiremos luchando por cambiar esta historia trágica que vivimos”, expresó el presidente de la Asamblea Nacional. También criticó la situación del gobierno actual venezolano: “Esto no es un Parlamento democrático ni normal”.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, también denunció el autogolpe: “Aquello que hemos advertido lamentablemente se ha concretado”, sentenció el secretario en un comunicado. Además, también aportó que con las acciones y las medidas que se están tomando en Venezuela desde los últimos años, la han alejado completamente de la democracia. Mostró su preocupación sobre el asunto, mientras informaba de que se deben emplear todos los mecanismos disponibles para devolver este sistema al país sudamericano. “Callar ante una dictadura es la indignidad más baja en la política”, señaló Luis Almagro. No es la primera vez que la OEA da a conocer la ruptura de la democracia en Venezuela, solicitando, de esta manera, la suspensión de Venezuela si el régimen de Maduro no liberaba a sus presos políticos y convocaba elecciones lo antes posible. Por su parte, Maduro acusa a la Organización de Estados Americanos de pretender convertirse en un “tribunal de inquisición” para perseguir a su país.

Henrique Cabriles respaldó la iniciativa de la Asamblea Nacional de abrir un proceso para que los magistrados del Tribunal Supremo que la semana pasada emitieron polémicas sentencias sean “destituidos”. “Aquí hubo un Golpe de Estado y el Golpe sigue”, declaró Cabriles. El gobierno venezolano ya está tomando medidas sobre el apoyo que está cosechando el opositor sobre su pueblo. Caracas le acusa de “violar el orden constitucional” al obstaculizar una de las principales autovías de la capital por las manifestantes. Además, el ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Néstor Reverol,  solicitará a la fiscalía iniciar una investigación y una orden de captura contra este líder opositor.

Alí Rodríguez Aranque, embajador de Venezuela en Cuba afirmó durante una conferencia de prensa que “ni remotamente se puede hablar que en Venezuela hubo un golpe de Estado”. Al mismo tiempo, añadió en su discurso que en su país la libertad de expresión y prensa es plena. Al referirse a la OEA, la definió como una “organización languideciente”, además de estar sostenida únicamente por los apoyos económicos de Estados Unidos, lo que le quita compromiso con el resto de los países americanos. También afirmó que en estos momentos no le corresponde a su país tomar una decisión en cuanto a la permanencia de su país en la Organización de Estados Americanos.

El gobierno de Venezuela cada vez tiene un deterioro más evidente. El régimen impuesto por Nicolás Maduro impide una democracia que garantice los derechos de sus ciudadanos. Censura, represión, hambre, presos políticos, peligro, es lo que caracteriza al país del que Maduro se siente tan orgulloso. Su golpe de Estado solo es una muestra más del poder y el dominio que quiere ejercer sobre el país americano. Si no cambia el gobierno o todas las coerciones, no es difícil imaginar el futuro que le depara a este apenado país.

Ana Calvo Garcia

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