Aragón se decide a cerrar las heridas del Franquismo

El Consejo de Gobierno aprobó un anteproyecto de Ley de Memoria Democrática que prevé que sea una realidad antes de que acabe el año.

El 3 de marzo de 1938, la Aviación Legionaria italiana bombardeó Alcañiz. Los italianos, aliados con Franco, destrozaron la localidad turolense. Casi 80 años después, el Gobierno de Aragón se ha decidido a reparar a las víctimas.

Esta semana, el Consejo de Gobierno aprobó el anteproyecto de Ley de Memoria Democrática, que pretende “desarrollar aspectos que la ley estatal no desarrolló”. “Mejorar la convivencia y la democracia” son otros de los objetivos de esta nueva iniciativa, según afirmó el consejero de Presidencia, Vicente Guillén, en rueda de prensa.

A diferencia de la ley estatal, que lleva desde 2013 recibiendo cero euros de los Presupuestos Generales, la ley que se apruebe en Aragón sí que recibirá dotación económica. Así lo aseguró Guillén, quien prometió que dicha ley se dotará con 275.000 euros de financiación.

Una Ley de Memoria Democrática que nace de la participación y la transversalidad. El anteproyecto, que nace del Departamento de Presidencia, ha contado también con el apoyo y el trabajo de Cultura y Vertebración del Territorio. Además, en los próximos meses, la iniciativa se abrirá a la participación ciudadana. El plan de la DGA es remitirla a las Cortes de Aragón antes del verano para que así pueda ser aprobada en este 2017.

Precisamente el consejero de Vertebración del Territorio, Pepe Soro, se mostró “orgulloso” de haber participado en este anteproyecto de Ley de Memoria Democrática. Con esta ley se cumple uno de los cincuenta puntos que formaban el acuerdo de investidura firmado entre Chunta Aragonesista y el PSOE en julio de 2015, que sirvió para que Javier Lambán fuera nombrado presidente aragonés. “Aragón quedó partido en dos en la Guerra Civil”, insistió el consejero.

Se multará

La Ley estatal de Memoria Histórica se quedaba corta para el Ejecutivo aragonés. Este texto legal, de la época de Zapatero, no sancionaba a aquellos que incumplieran la normativa. Por el contrario, el anteproyecto de la ley aragonesa sí que contempla castigos.

Construir en tierras donde se tenga constancia de la existencia de restos humanos de desaparecidos del franquismo o destruir fosas comunes de víctimas son actos que podrán ser castigados con hasta 150.000 euros.

Un mínimo de 2.001 euros (y hasta 10.000) tendrán que pagar aquellos que no comuniquen el hallazgo de restos humanos o que los trasladen sin seguir el Protocolo de exhumaciones. También lo harán quienes no cumplan los deberes de conservación y mantenimiento de un Lugar o Ruta de Memoria Democrática de Aragón. La ley considera que son Lugares de Memoria Democrática de Aragón las fosas colectivas, los lugares de detención e internamiento, las obras realizadas con trabajos forzados u otro tipo de espacios con un significado histórico relevante para la explicación del pasado de Aragón en lo relativo a la Guerra Civil y la Dictadura franquista. Estos Lugares serán considerados Bienes de Interés Cultural, y el conjunto de varios cercanos entre sí podrán formar una Ruta de Memoria Democrática.

El borrador del texto legal recoge la prohibición de “exhibir públicamente elementos o menciones realizadas en conmemoración, exaltación o enaltecimiento del golpe militar de 1936 y del franquismo”, tales como placas, insignias, escudos, inscripciones sobre edificios sobre la vía pública, alusiones que desmerezcan a la legalidad republicana y sus defensores y alusiones a los participantes del Levantamiento y de la Dictadura.

Si estos elementos contrarios a la Memoria democrática están colocados en edificios de propiedad privada, el Gobierno deberá tomar las medidas oportunas para su retirada. En caso de que el edificio sea de titularidad pública, serán las propias instituciones públicas las responsables de su retirada. Aquel que se oponga a la retirada de un símbolo franquista se enfrentará a una sanción de entre 2.001 y 10.000 euros. Además, el borrador de la Ley de Memoria Democrática establece a las Administraciones Públicas aragonesas el plazo máximo de un año para revocar todo título honorífico o cualquier otro tipo de exaltación otorgado a personas vinculadas con el franquismo.

El anteproyecto también recoge una lista de infracciones leves, sancionables con una multa de entre 200 y 2.000 euros: no permitir la visita, dañar o hacer obras en Lugares o Rutas de Memoria Democrática de Aragón, siempre que no suponga una infracción grave o muy grave.

Asimismo, todo aquel que haya sido condenado por incumplir alguno de los artículos de este texto legal se quedará sin subvenciones y sin ayudas públicas del Gobierno de Aragón.

Cultura de Memoria Democrática

Esta ley permitirá revisar los currículos educativos para “garantizar que se ofrezca una información veraz, extensa y actualizada” sobre el Franquismo y la Guerra Civil, anunció la consejera de Educación, Cultura y Deporte, Mayte Pérez, en la rueda de prensa del Consejo de Gobierno. Aunque parte de estos contenidos ya han sido incorporados “en 4º ESO y 2º de Bachillerato”, recordó la consejera. Pérez insistió en la importancia de que el alumnado adquiera una “actitud crítica” hacia la información.

Asimismo, si el anteproyecto sale adelante, se implementarán actividades extraescolares que refuercen estos contenidos de Memoria Democrática. Estas actividades podrán consistir en visitas a Lugares y Rutas de Memoria Democrática o en cualquier otro tipo de actividades similares. Estos Lugares y Rutas serán considerados Bienes de Interés Cultural y, por tanto, estarán respaldados por la protección de Patrimonio.

El anteproyecto prevé la creación de un Censo de víctimas, considerando víctimas no solo a quienes sufrieron la Dictadura en sus propias carnes sino también a sus familiares. También se abrirá un fondo documental, un registro de símbolos franquistas a retirar, un portal de internet y un registro de entidades de Memoria Democrática de Aragón, entre otros.

Y los aragoneses y aragonesas tendrán una fecha más que marcar en el calendario. El borrador establece el 3 de marzo como el día de la Memoria Democrática de Aragón. No prevé que sea festivo pero sí que las instituciones aragoneses deberán promover actos de reconocimiento y homenaje a las víctimas del franquismo en este día. El 3 de marzo es el día en que, en 1938, se bombardeó Alcañiz (Teruel) y simboliza “el sufrimiento que tuvo que soportar la población civil”, remarcó el titular de Presidencia.

El consejero de Vertebración, Pepe Soro, concluyó con que esta es una ley para pasar página y cerrar heridas. “Pero solo podremos pasar página cuando la hayamos escrito y solo podremos cerrar heridas cuando las hayamos curado”.

Sergio Marín Lafuente

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