Adiós a Paloma Gómez Borrero

Tras dos semanas ingresada en un hospital aquejada por un tumor en el hígado, la periodista Paloma Gómez Borrero (Madrid, 1934) fallecía el viernes 24 de marzo a los 82 años. Su cadáver fue trasladado al tanatorio madrileño de Tres Cantos, en donde fue incinerara el mediodía del sábado. Considerada una mujer pionera en su materia, ha sido reconocida con numerosos premios y distinciones a lo largo de su vida. Fue la primera corresponsal en el extranjero de TVE, un honor del que solo ella pudo alardear.

Trabajo, esfuerzo y constancia, mediante estos términos se puede englobar la labor de la periodista. Italia y el Vaticano fueron los dos países donde la madrileña desarrolló gran parte de su actividad profesional como corresponsal en RTVE y en la COPE. Bajo el mandato del Papa Pablo VI, se encargó fundamentalmente de la política, labor que pronto sustituyó para centrarse en la información religiosa.
Como periodista fue la encargada de cubrir multitud de noticias, pero la que más destaca a día de hoy es el secuestro y el asesinato de Aldo Moro, en 1978, y tres cónclaves.

Gómez Borrero tuvo una vida muy viajera, realizó numerosos viajes con los Pontífices, incluidos los 104 que realizó Juan Pablo II. A los 12 años como corresponsal de TVE en el Vaticano, en 1983, fue destituida porla dirección del ente público, pero no quiso aceptar ninguna otra delegación de la cadena. Pasados unos meses, formó parte del equipo de la COPE, medio donde prosiguió como encargada de la información del Vaticano. Durante estos años cubrió los dos papados siguientes, el de Juan Pablo II y el de Benedicto XVI. Su carrera profesional fue muy extensa. Tras su salida de la COPE, en junio de 2012, la periodista trabajó desde Roma para el programa “Ventana al mundo de la Radio Latinoamericana” de Estados Unidos y fue corresponsal en Italia de EsRadio.

En sus últimos años trabajó como colaboradora en el programa “Amigas y conocidas”, de TVE, y en 13TV. Además, trabajó como enviada especial del semanario Sábado Gráfico en diversos países como Alemania, Austria y Reino Unido. Pero no se quedó ahí, pasó por muchos programas más: “Pasa la vida” de TVE, “Día a día” de Telecinco y “Cada día” de Antena 3. También fue corresponsal de Venevisión de Venezuela y TV Azteca de México. Además, colaboró en el conocido programa “La Noria” de Telecinco.

No ejerció tan solo como periodista, también fue escritora, profesiones que en multitud de ocasiones van de la mano. Gómez Borrero fue autora de numerosos libros, como “Los fantasmas de Roma”; “De Benedicto a Francisco: el cónclave del cambio”; “Adiós, Juan Pablo, amigo”; “Anécdotas de un Papa Santo”; “Dos papas, una familia”; “Abuela, háblame del Papa: la historia de Juan Pablo II contada a los
niños”; o “Roma, año santo: caminando de la mano del papa Francisco”.

Su trabajo ha sido valorado y agradecido a lo largo de su vida mediante multitud de galardones. La Cruz de la Orden de Isabel la Católica, le fue otorgada por el rey Juan Carlos, y, además, fue concedida como dama de la Orden de San Gregorio Magno, por Juan Pablo II. Recientemente fue reconocida con el Premio Iris Toda una Vida de la Academia de Televisión. También contaba con el premio Calabria,
conferido por el presidente de la República a un corresponsal extranjero en Italia.

Fue galardonada con los premios Bravo de Radio y Bravo Especial a la trayectoria ejemplar de toda una vida, concedidos por la Conferencia Episcopal, y también recibió premios de la Asociación de la Prensa de Madrid o de Mensajeros de la Paz. En sus últimos días no tuvo tiempo de despedidas, salvo con los suyos. Su fallecimiento fue tan rápido e inesperado, que sus cercanos no conseguían asimilarlo. Una de sus últimas reuniones fue con la Peña Cuarto Poder, con los que tomó el habitual almuerzo mensual que el grupo de periodistas organiza. En ese momento volvía a Roma y que tres días después regresaba de nuevo a Madrid para participar en el programa de Cristina López Schlichting en la COPE. Además, en sus
planes también estaba su colaboración en “Amigas y conocidas”.

En este programa estuvo hasta el pasado 8 de marzo, que, coincidiendo con el día de la mujer, la
periodista bailó en directo con sus compañeras.  Fue una mujer muy querida tanto en vida como después de ella. Tras conocerse en qué tanatorio estaría Paloma Gómez Borrero, no cesaron de aparecer acompañantes de vida de la periodista. Compañeros que habían trabajado con ella, corresponsales extranjeros, reporteros y fotógrafos de medios y agencias. Todos quisieron rendirle un homenaje, ya que es, fue y será, una mujer valorada y respetada en el mundo periodístico y una gran persona caracterizada por su continua sonrisa.

Elena Lapuente

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